Manifiesto

Enero 2009

SITUACIÓN DE LOS SERVICIOS DE JUVENTUD
EN LA COMUNIDAD DE MADRID

El objetivo del presente manifiesto es denunciar y hacer pública la situación de los servicios de juventud en la Comunidad de Madrid y provocar la reflexión acerca de las consecuencias que esto tiene sobre la ciudadanía madrileña en general, y la juventud en particular.
Desde hace varios años venimos constatando el deterioro de la prestación de servicios y recursos que la Dirección General de Juventud ofrece a los y las jóvenes. A lo largo del año 2008 señalamos algunos de los datos que han hecho disparar las alarmas:

1. RECORTES PRESUPUESTARIOS

  • Reducción en un 40% de las ayudas a los servicios municipales de juventud: 700.000 € menos
  • Reducción en un 25% de las ayudas a las asociaciones juveniles: 275.000€ menos
  • Reducción en un 53% del presupuesto para recursos y actividades formativas para los jóvenes (Escuela de Animación): 466.000 € menos
  • El escaso interés presupuestario se resume en que en 2008 la Comunidad de Madrid destinó 0.44€ por cada joven a las entidades juveniles, siendo la que menos ha invertido frente al 1.36€ de Castilla La Mancha, el 1.53€ de Aragón, o los 4,2€ de Navarra.

2. RECORTES DE LOS PROGRAMAS Y SERVICIOS

  • Eliminación del Programa de Escuela de Jóvenes Empresarios
  • Inicio en la privatización de las actividades de Ocio juvenil de la Campaña de verano: Campamentos, viajes juveniles, colonias.
  • Inexistencia de difusión de los servicios de asesoría para los jóvenes. Asesorías legal, afectivo-sexual, naturaleza…: el Centro Regional de Información y Documentación Juvenil (CRIDJ) no tiene ni siquiera un cartel en la puerta anunciando dónde está situado, imposible de encontrar.
  • Inexistencia de difusión de la ubicación de la Dirección General de Juventud.
  • Eliminación del Programa de Educación para la Diversidad.
  • Cierres y recortes de CAPIS (Centros de acceso público a Internet).
  • Cierres de CASIs (Centros de Atención social a Inmigrantes).
  • Cierre de la EMSI (Escuela de Mediadores Sociales para la inmigración).

3. LEGISLACIÓN DESACTUALIZADA

  • La última ley que regulan la actividad en materia de juventud está publicada en el año 2002. Esto significa que la juventud de hoy en día está siendo tratada según el concepto de joven que se tenía hace ya siete años. La juventud está experimentando rápidos cambios y necesita respuestas adaptadas a ellos que no se están dando.

4. AUSENCIA, DESDE 2006, DE UN PLAN INTEGRAL DE JUVENTUD EN LA COMUNIDAD DE MADRID
Realizado de forma participada por todos los agentes juveniles y que aúne de forma coherente y eficaz la intervención con esta franja de edad.

CONSECUENCIAS

1. SE RECORTAN LOS DERECHOS

Los jóvenes son uno de los mayores potenciales de desarrollo social. Son ciudadanos y ciudadanas de pleno derecho, y estamos viendo como sus derechos son recortados quedando desatendidas sus demandas y necesidades, fundamentalmente en lo que se refiere al ámbito de la Educación No Formal (desarrollo personal, relaciones interpersonales, ocio educativo, etc). La juventud, por tanto, queda expuesta a situaciones de vulnerabilidad que repercuten directamente y de forma negativa su potencial de futuro.

2. SE RECORTAN LAS OPORTUNIDADES

La juventud se queda sin recursos, servicios y programas de los que hasta ahora veníamos disfrutando.
A consecuencia de la reducción de ayudas y programas se están suprimiendo puestos de trabajo de técnicos municipales de juventud; esto significa que en municipios pequeños de la Comunidad de Madrid no se van a realizar actividades para jóvenes, lo que origina una desconexión de su participación en la vida cotidiana del municipio. Esto supone un agravio comparativo con otros sectores de la población.
Esta situación influye directamente en la reducción o eliminación de la capacidad de los servicios de juventud para prevenir comportamientos nocivos para la salud y desarrollo de los jóvenes. Por tanto se incrementa directamente el riesgo de la aparición de determinadas conductas y se impide que estos servicios sigan dando al joven herramientas y recursos de afrontamiento para su vida.
Las asociaciones juveniles, que están en contacto cercano a la realidad juvenil en distintos contextos, pierden la capacidad de poder ofrecer los servicios que hasta ahora prestaban a jóvenes desde un enfoque de diversidad e integralidad: discapacidad, medio ambiente, dificultad social, apoyo escolar, prevención de la violencia, interculturalidad, educación de género, etc.
Todo ello preconiza que a la crisis económica y financiera, le seguirá una crisis social, una crisis en el núcleo de la familia y una crisis del joven en todos sus entornos; laboral, académico y personal.

3. DISMINUYEN LAS OPCIONES DE OCIO SALUDABLE

Estos recursos y servicios suponen la posibilidad de ejercer el derecho que tenemos los y las jóvenes de disfrutar de opciones de ocio saludable enriquecido con la educación en valores que caracteriza el trabajo tanto de los y las técnicos de juventud como de las asociaciones juveniles; un derecho público que ahora se ve amenazado.
Hablamos de perder la oportunidad de relacionarse de forma positiva, de optar a actividades que favorecen la educación en valores, de la práctica de las relaciones interpersonales con actitudes de respeto y de comunicación con el otro, de aprender a manejar situaciones conflictivas que se generan en el proceso de desarrollo personal. Y hablamos de que son los y las jóvenes quienes pierden estas oportunidades, en un momento del proceso de crecimiento vital que implica un alto grado de vulnerabilidad.

4. SE INCREMENTA EL PELIGRO DE CONDUCTAS Y ACTITUDES DE RIESGO

Nos enfrentamos a unas consecuencias que apuntan a un incremento en las actitudes y las relaciones marcada por la violencia, un incremento en el abuso de sustancias tóxicas y conductas de riesgo; y a una pérdida del sentido crítico con que enfrentarse a la propia vida y la sociedad, de la visión con perspectiva del futuro.

5. SE PIERDE LA CONEXIÓN ENTRE LA ADMINISTRACIÓN REGIONAL Y LA REALIDAD LOCAL

Estos recortes suponen además la pérdida de la relación que hay establecida desde hace años entre la Comunidad de Madrid (organismo central) y los municipios (realidades locales) impidiendo un conocimiento profundo del cual se deriva la puesta en marcha de mecanismos eficaces para atender las necesidades y las realidades de los y las jóvenes diseñando programas adecuados.
Esta desconexión afecta incluso a las propias Consejerías de la Comunidad de Madrid entre sí.

DEMANDAS

Tras intentos frustrados de diálogo con la Directora General de Juventud y con el Ex Consejero de Deportes; colectivos sociales, técnicos/as de juventud de diferentes municipios de Madrid y entidades juveniles EXIGIMOS

  1. Una dotación presupuestaria adecuada para los programas de juventud
  2. La elaboración participada de un Plan Integral de Juventud y de una Ley de Juventud con asignación presupuestaria explícita
  3. El establecimiento de un diálogo en materia de juventud entre la dirección general y agentes sociales, que dignifique el valor de la poblacion joven

Firmado:

Plataforma Defensa de la Juventud
(Colectivos sociales, Técnicos de Juventud y Asociaciones juveniles de la C.M.)